La transformación digital se ha acelerado aún más tras la COVID-19. El teletrabajo, los entornos digitales, la colaboración y movilidad se han disparado. El Cloud, esa enorme red de cómputo de capacidad ilimitada, está ya presente en el día a día de todos nosotros. Lo confirma una reciente encuesta de O’Reilly Media; “en fechas previas a la pandemia, un 25% de las empresas tenía en mente migrar a la nube todas sus herramientas en un año. Una cifra que muy probablemente haya incrementado con el auge del teletrabajo”.

El Cloud Computing se ha demostrado más útil que nunca y las organizaciones de nuestros días han tomado conciencia de su necesidad. Eso sí, también ha llegado el momento de evolucionar en varias direcciones, o tendencias que se confirmarán en 2022, según los principales analistas de mercado:

  • El modelo híbrido de teletrabajo se queda. La instauración del teletrabajo ‘forzoso’, y su prolongación en el tiempo, ha llevado a muchas empresas hacia soluciones que dieran continuidad al trabajo. La nube ha sido el mejor aliado en esta emergencia sanitaria que ha inaugurado una nueva era del trabajo híbrido, conectado y presencial a partes iguales.

La nube, en un entorno laboral híbrido, contribuye a garantizar la seguridad de los datos y aporta todas las ventajas de flexibilidad y escalabilidad que la caracterizan.

  • IOT. Internet de las Cosas sigue pisando fuerte y lo hará más en 2022. De hecho, se prevé que, dentro de tres años, alcanzaremos los 16.000 millones de dispositivos conectados, más de dos por habitante del planeta.

IoT y Cloud Computing son complementarios y uno aporta capacidad y otro velocidad y acceso a grandes redes de sensores, información que debe procesarse rápida y eficazmente.

  • Hybrid Cloud. El modelo híbrido de trabajo propicia otro equivalente del lado de la computación o procesamiento de los datos. Un modelo híbrido de Cloud pública y privada es la fórmula ideal para muchas empresas, y seguirá demostrando su éxito en 2022.

La economía de escalas que proporciona y el claro ahorro en costes son sus grandes ventajas, pero el control y seguridad de todos los activos sigue siendo la gran prioridad. La fórmula de pagar por los recursos que se utilizan es más que atractiva y seguirá siendo el próximo año el gran reclamo.

  • El cuidado del medioambiente y, con ello, la importancia de hacer un buen uso de los recursos se consolida, entre las preocupaciones más comunes de la población. El consumo energético del sector TIC supone el 3,5% de la energía total y sus emisiones de CO2 ascienden al 3% del total de la industria. Estos datos obligan a poner en marcha una estrategia que reduzca la huella medioambiental y cumpla con los objetivos de sostenibilidad de instituciones internacionales, como la Unión Europea o Naciones Unidas.

Aunque los beneficios del ecosistema Cloud, en materia de seguridad y agilidad, han quedado claros, la vertiente medioambiental es otro aliciente claro de la nube. De hecho, según un estudio de Accenture, las empresas que migran a la nube pueden reducir un 65% su huella de CO2 y un 84% sus emisiones de carbono.

Desde fibratel, ya estamos trabajando en un Plan Estratégico Medioambiental para reducir el impacto de nuestra actividad y, por ende, de la de nuestros clientes.