El cloud computing y el trabajo virtual son posibles gracias a los data center, que juegan un papel fundamental en la transformación digital. Su desarrollo y funcionamiento permite que la digitalización y adaptación a un nuevo escenario en la red sea mucho más sencilla y eficiente. Sin embargo, son muchos los factores que influyen en estos centros de datos, tales como las demandas del mercado o la creciente preocupación por el medioambiente.

 

En ese sentido, es necesario adaptar el diseño de los data center a estas circunstancias tan cambiantes para conseguir cumplir con las demandas establecidas. De cara a este año 2022, se identifica una dirección clara que influye en el diseño de estos centros de datos, marcada por los siguientes puntos:

  • Apostar por construcciones verticales. El coste del terreno, así como la complicación cada vez más creciente de encontrar una superficie apta para su función conduce a las compañías a apostar por construcciones verticales. La tendencia se dirige hacia los Multistory data centers, edificaciones que comúnmente oscilan entre los 3 o 4 pisos de alto. El problema radica en el peso de una sala de servidores, que supone 5 veces más que el de una oficina al uso. Por esta razón su diseño debe ser extremadamente cuidadoso, teniendo especial consideración con la separación de los pilares para no sobrecargar los elementos de entramado y cimentación, entre otras cosas.
  • Reducir las emisiones de CO2. La preocupación por el cuidado del medioambiente crece cada vez más entre población y empresas, conscientes del impacto que pueden llegar a suponer sus actividades diarias en el entorno. En referencia a los data center, se trabaja diariamente para rebajar estas emisiones tanto en el momento de la creación e instalación de los materiales como durante su funcionamiento con el objetivo de hacerlos lo más sostenibles posible. Así, es importante prestar atención a la creación de eficiencias estructurales y a la utilización de materiales sostenibles para su construcción.
  • Diseño en base al terreno. Los diseños estandarizados de los data center aportan agilidad y rapidez al trabajo, ya que permiten implementar estas soluciones en un corto periodo de tiempo. Sin embargo, es necesario tener presente que cada terreno presenta sus propias características y, por tanto, establecer ese diseño tipo en un sitio u otro puede resultar en pérdidas económicas.
  • Explorar nuevas opciones de refrigeración. Uno de los problemas más notables de los centros de datos es el calor que proporcionan sus equipos, que afecta de forma negativa al rendimiento de los mismos. Esto hace que los sistemas de refrigeración sean imprescindibles para su correcto funcionamiento. Explorar diferentes alternativas para enfriar los equipos es necesario para mejorar la productividad, pero hay que tener en cuenta que cada sistema de refrigeración exige un soporte estructural concreto y, por esta razón, es importante contar con un diseño flexible y adaptable.
  • Reutilizar estructuras. Como ocurre en muchos otros ámbitos, la reutilización también llega a los data center. Existe una clara tendencia a reutilizar edificaciones existentes como ‘sede’ de los centros de datos. Para ello es necesario conocer y evaluar a la perfección el edificio en cuestión y, así, valorar si es adecuado para alojar un data center ya que necesitan una gran capacidad de carga. Igualmente, también necesitan unas condiciones específicas de humedad y temperatura para garantizar el correo funcionamiento de los equipos.

ilustración de tecnología isométrica dentro de un data center

Los data center son el alma de toda gran tecnología y, por eso, su expansión es innegable. Esta industria continuará su imparable crecimiento y desarrollo durante los próximos años, afrontando retos y adaptándose a las nuevas necesidades.